Los helados son los postres más refrescantes por excelencia, y pueden convertirse en un verdadero reto al tratar de conservarlos en su punto. Su almacenamiento siempre debe ser en condiciones óptimaspara conservar lo más posible las propiedades características como: textura, sabor y elementos nutritivos. Si bien las altas temperaturas aceleran los procesos de descomposición en los alimentos, los helados y paletas de hielo en general tienen un impacto importante, por lo que es obligatorio tener cuidado para preservar de forma correcta.

En teoría, lo más importante para conservar un helado en óptima temperatura es no romper la cadena de frío. Con eso se evita la disminución de calidad en el producto. Como estándar, el rango de temperatura en los helados está entre los -18 grados C y los – 20 grados C. Si el helado comienza con su proceso de descongelamiento, y después se vuelve a congelar, perderá su textura y consistencia, así como también, su sabor.